¿Qué es la columna periodística?
Es un género periodístico que tiene el propósito de proporcionar la mayor cantidad de información ante un tema de interés general o actual y al mismo tiempo el autor va a opinar conforme a su perspectiva.
El objetivo de una columna es informar, orientar, entretener, deleitar, convencer, persuadir y estar en posesión de la verdad.
El columnista puede o no firmar sus escritos. Si lo hace, tiene mayor libertad para expresar sus ideas, y el periódico reservará el derecho de publicación.
Las características de su redacción serán: brevedad, concisión, agilidad, sencillez y familiaridad.
Características generales de la columna:
Emisor: No pertenece a la plantilla del periódico, pero mantiene una estrecha colaboración con el mismo.
Mensaje: La principal característica de la columna es la combinación de elementos referenciales reales con elementos ficticios. Lo literario es un elemento caracterizador del contenido del mensaje.
Estructura: Totalmente libre.
Intención del discurso: dar a conocer la opinión del autor.
Aspectos lingüísticos: Están muy presentes todos los recursos que conducen al humor (bien entendido): juegos de palabras, ironía, exageraciones, etc...
TIPOS DE COLUMNA:
Columna editorial firmada: el columnista expone sus propias opiniones con el respaldo del diario.
Columna standard: Es la de menor importancia. Están escritas en uno o dos párrafos y llevan o no la firma del autor.
Columna revoltillo: Posee como característica básica la de insertar otro texto después de un párrafo, que puede ser frívolo: un proverbio, una parodia, etcétera.
Columna de ensayo: Abarca de todos los temas. El autor debe escribir sin aburrir.
Columna de chismografía: Es la que trata de atrapar al lector con temas relacionados con el espectáculo.
Columna de temas cotidianos: temas diversos como la naturaleza, la niñez, la adolescencia, el hogar, etcétera.
Columna de orientación: Son temas relacionados con la política y buscan entretener.
FUENTE:
http://www.monografias.com/trabajos28/periodismo/periodismo4.shtml
http://mimosa.pntic.mec.es/ajuan3/lengua/tperiod.htm
http://comunicacion.idoneos.com/index.php/352599#La_columna
Ejemplos DE columna
->ABORTO Y PEDOFILIA
2009-06-03
Arnoldo Kraus, La Jornada
¿Tienen "algo" en común el aborto y la pedofilia? No y sí. No en la realidad. Sí en
el lenguaje de los ministros del Papa. El no retrata la vida. El sí es parte de un discurso eclesiástico dogmático. El no distingue dos situaciones distintas. El sí intenta ligar dos problemas que nada tienen en común. El no apela a la razón. El sí a la fe. El no lo escuchan creyentes (en Dios) y no creyentes (en Dios). El sí resume gran parte de la filosofía de las religiones: la fe no requiere de la razón. El embrollo de las religiones actuales es el tiempo y la contumacia de los ministros que ignoran que Dios ha cambiado, que el Dios original no puede ver con buenos ojos lo que sucede en el mundo. Entre el siglo XXI y el advenimiento de los dioses y de las religiones ha pasado mucho tiempo.
El cardenal Antonio Cañizares, quien ocupa un ministerio en la curia del Vaticano, afirmó, cuando reflexionaba acerca de los abusos sexuales y sevicias a menores cometidos en internados católicos en Irlanda entre 1950 y 1980, que "no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios, con los millones de vidas destruidas por el aborto". Lo grave de
la afirmación de Cañizares es que no sólo es su opinión: su voz y su postura es la del Vaticano y de la Iglesia católica que avala esos razonamientos. De no ser así, algo, además de unas pocas palabras, hubiese ya sucedido contra los abusos perpetrados por algunos miembros del clero católico.
Tras los escándalos y la pena católica por lo sucedido en las manos y en los genitales de religiosos en Estados Unidos, México, Francia, Inglaterra y Australia llega Irlanda. Salvo por la nacionalidad y la religión de los obispos la historia es la misma: abusos impensables con
tra menores, falta de acción contra los abusadores y ocultamiento de los nombres de los responsables. La complicidad de la jerarquía católica es alarmante. No denunciar y no castigar es sinónimo de aceptación y, ¿por qué no?, al aceptar los hechos se permite que los abusos continúen y, en algunos casos, ¿por qué no?, que se estimulen esos latrocinios. El secretismo de la Iglesia habla de cerrazón, de vergüenza y de conveniencia. La doble moral corre
por los pasillos del Vaticano. Ocultan los nombres de sus abusadores y no los condenan. Alaban al siniestro Berlusconi cuando éste apoya al prelado en contra de la decisión médica de permitir que Eluana Englaro muera. En el diccionario del Vaticano la palabra contradicción no existe.
Hace pocos días, la representante para Europa de Catholics for Choice, Elfriede Harth, aseguró que "los obispos sólo protestan por asuntos de la zona pélvica, no por guerras ni por vulneraciones de derechos humanos", a lo que se deben agregar disparates como la postura de Cañizares. La misma funcionaria de Católicas por el Derecho a Decidir nos recuerda lo qu
e los librepensadores repiten cuando se trata del aborto y cuando se habla de que dentro de la Iglesia han existido otras iglesias. San Agustín afirmaba, por ejemplo, que "el aborto no debe considerarse homicidio porque en los primeros meses no se ha instalado el alma en el cuerpo", mientras que Santo Tomás "aceptaba que el aborto podría llevarse a cabo hasta los 40 días de gestación si se trataba de un varón y hasta los 90 si era niña, ya que sólo a partir de esas fechas era cuando realmente se había formado el ser humano".
El argumento del cardenal Cañizares es abominable. Los fetos y los embriones tienen valor y derecho a la vida. Las vidas lastimadas, y en ocasiones destruidas, de los niños abusados y violados que acudían y acuden –el caso mexicano del pederasta Marcial Maciel es muy fresc
o– a escuelas católicas y que se convirtieron en víctimas de la curia valen menos que las de los embriones. Es también abominable porque la Iglesia financia campañas antiaborto pero no indemniza a las víctimas de sus miembros. ¿Cuándo la verdad?.
->Aprender del sufrimiento
2009-05-01
El sufrimiento es la gran escuela del aprendizaje humano. Hay verdad en la frase atribuida a Hegel: «el ser humano no aprende nada de la historia, pero aprende todo del sufrimiento». Prefiero la formulación de san Agustín en sus Confesiones: «el ser humano aprende del sufrimiento, pero mucho mas del amor».
El amor fati (el amor a la realidad pura y cruda) de los antiguos y retomado por Freud se impone en los días actuales en que la humanidad se ve asolada por una gran crisis de sentido subyacente la crisis económico-financiera. Debemos reaprender a amar de forma desinteresada e incondicional a la Tierra, a todos los seres, especialmente a los humanos, a los que sufren, respetarlos en su diferencia y en sus limitaciones. El amor es una fuerza cósmica que «mueve el cielo y las estrellas», al decir de Dante. Sólo quien ama, transforma y crea.
Los grandes se reúnen, están confusos y no saben exactamente qué hacer. Es que aman más el dinero que la vida. Si hubiese amor, aprobarían lo que se está proponiendo: una «Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad», base para un «Nuevo Orden Global y Multilateral» que contemple a toda la humanidad, incluida la Tierra. Pero no. Perplejos, prefieren repetir fundamentalmente las fórmulas que no resultaron. Entre tanto cabría preguntar: ¿qué capacidad tienen 20 gobiernos para decidir en nombre de 172? ¿Dónde están los títulos de su legitimidad? ¿Solamente que son los más fuertes?
Aunque así fuera, veo que se pueden sacar algunas lecciones útiles para las próximas crisis que se están anunciando.
La primera es que los gobernantes, por encima de sus diferencias, pueden unirse ante un peligro global. Aunque sus soluciones no representen una salida sostenible de la crisis, el hecho de que estén juntos es significativo, pues dentro de poco enfrentaremos una crisis mucho peor: la de la insostenibilidad de la Tierra y de los efectos perversos del calentamiento global. Éste traerá consigo la crisis del agua y de la inseguridad alimentaria de millones y millones de personas. Tal situación forzará una unión de los pueblos y de los gobiernos, mayor que ésta del G-20 en Londres, si quieren sobrevivir. Si grande será el peligro, mayor será la posibilidad de salvación, decía un poeta alemán, siempre que se dé esta unión. La solución solamente vendrá de una política mundial asentada en la cooperación, en la solidaridad, en la responsabilidad mundial y en el cuidado para con la Tierra viva.
La segunda lección es que no podemos prolongar más el fundamentalismo del mercado, el pensamiento único que arrogantemente anunciaba que no había alternativas al orden vigente, como si la historia hubiera sido congelada a su favor y hubiese destruido el principio-esperanza. No podemos confiar más en la mera razón funcional, desvinculada de la razón sensible y cordial, base del mundo de las excelencias y de los valores infinitos (Milton Santos, nuestro gran geógrafo brasileño) como el amor, la cooperación, el respeto, la justicia y otros. Esta vez, o elaboramos una alternativa, es decir, un nuevo paradigma civilizatorio, con otro modo de producción, que respete los ritmos de la naturaleza, y un nuevo patrón de consumo solidario y frugal o tendremos que aceptar el riesgo de desaparición de nuestra especie y de un grave daño a la biosfera. La Tierra puede continuar sin nosotros. Nosotros no podemos vivir sin la Tierra.
La tercera lección es constatar que la economía, como eje estructurador de toda la vida social, se vuelve hostil a la vida y al desarrollo integral de los pueblos. Debe ser reconducida a su verdadera naturaleza, la de garantizar la base material para la vida y para la sociedad.
Vivimos tiempos de grandes decisiones que representan rupturas instauradoras de lo nuevo. Bien notaba Keynes: «la dificultad no estriba tanto en formular de nuevas ideas, como en sacudirnos las viejas». Las viejas se desmoronan. Sólo nos queda confiar en las nuevas. De ellas depende un futuro mejor.
FUENTE:
http://servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=326

tiene suficiente informacion y ayuda para escribir mi columna o articulo. es bueno poner la fuente proque asi puedes comprobar si es en realidad o que les falto o sobro.