Crónica de Flor sin raíz
LA INMORTALIDAD DE LA FLOR DE CEMPASÚCHIL.
¿Quién iba a pensar que una flor tan antigua como la flor de cempasúchil adornaría las ofrendas en el día de muertos?
Desde los tiempos de la gran Tenochtitlán existía una flor muy bella y brillante más bella que todas la demás, era Xóchitl la flor de Cempasúchil era muy bella, de color naranja y brillaba cada vez más con el sol, pero a pesar de ser muy bella no se sentía feliz con lo que era, anhelaba ser algo que no podía ser, pobre flor yo creo que es mejor demostrarte tal cual eres, pero ella quería ser un espíritu libre como a veces muchos de nosotros queremos ser.
Ella quería ser libre como el viento del norte, despegarse de sus raíces y de todo aquello que la mantuviera aferrada a la tierra, hasta asco le daba la sabia que corría a través de su tallo, esta florecita si que era algo especial.
Esa tarde Tochtli un conejo, se paseaba por el valle y Xóchitl le rogo que le cortara su tallo con sus grandes y filosos dientes, tanto fue su ruego que Tochtli la arranco de la tierra y luego se fue huyendo y las raíces de Xóchitl empezaron a llorar pero ya era demasiado tarde pues la flor no podía oír su llanto, no cabe duda que Xóchitl no se valoraba a ella misma por lo que era y no le importo que pasaría, ésta flor por querer algo desesperadamente opto por la salida fácil.
Casi al anochecer llego el viento del norte con un tono seductor y se la llevo a bailar, ella se sentía tan feliz que no le importaba que por su tallo ya no circulara m
ás sabia, sino, que se fue bailando con el viento del norte diciéndole que no la abandonara nunca, el viento del norte le explico a Xóchitl que él era un espíritu invisible y libre y que así como podía ser brisa también podía ser tormenta y después de un tiempo Xóchitl empezó a caer disfrutando ese movimiento, por querer volar a otros lugares fue utilizada.
Xóchitl cayó poco a poco sobre una gran mancha dorada muy resplandeciente, era un campo de maíz, y le presumía a las mazorcas su “espíritu libre” sin saber que estaba muriendo, al parecer ella misma se avergonzaba de su naturaleza, fue el principal error que ella cometió; de repente el viento del sur también llego como un viento cálido y seductor que la invito a bailar y la flor se fue con el sin poder escuchar el consejo de la mazorca que le dijo – y tú que querías conocer el mundo sin saber que el mundo está sobre de ti-, eso mismo nos pasa a nosotros que a veces nos perdemos en el mundo sin saber que hay uno mejor muy dentro de nosotros.
Pronto Ehécatl el viento del sur la abandono y cayó sobre Atoyatl el rio y la llevo hasta arribar en tierr
a cerca de una roca la cual la arrullo cantando, que dulce piedra que a pesar de haber sido lastimada con las palabras que le dijo, actuó de manera sabia.
Las horas pasaban y la pobre Xóchitl se estaba secando y su corola se estaba quedando sin pétalos y aquella flor de cempasúchil que había sido hermosa y brillante ahora se veía seca y desmejorada, no entendió que su belleza se encontraba muy dentro de ella.
compasión le dijo-Xóchitl, pequeña flor de cempasúchil adornaras mis santuarios- y así al mismo tiempo que Xóchitl murió, por fin llego a ser un espíritu libre y en su lugar de su raíz nació una flor aun más bella y brillante, así fue como la flor de cempasúchil alcanzo su inmortalidad pues desde hace muchos años nuestros antepasados las usaban en su altares y hasta ahora se sigue usando.
Está bien redactada la crónica porque estás contando los hechos tal y como fueron y en el orden en que sucedieron. Al leerla te informas de toda la historia y con algunos de los puntos de vista que diste, quedó un poco más clara.
Me gusto la cronica por que explica la historia de una manera muy sencilla, clara y no fue tan extensa como una pensaria
Pequeña consisa y facil de entender
La manera en que se enfocó la crónica fue muy buena, pues no fue aburrido leerla, también porque se habla de manera clara y se mantiene el objetivo de la crónica en casi todos los párrafos hasta el final. Fue muy interesante ir leyendo la crónica y observando las imágenes que pusieron. Además el inicio de esta crónica fue muy llamativa, al poner una pregunta para empezar la narración y como una especie de pequeña introducción al principio.